Degustación en punto de venta
Si no estás on line no existes. O eso parece. ¿Tu marca no tiene web? ¿No tiene blog? ¿No está en Facebook, Twitter, Instagram, Youtube…? Lo tienes difícil para conectar con tus clientes. Cuando necesitamos información sobre algo Google nos salva la vida. Y más si queremos conocer opiniones de otros consumidores a través de foros o chats. Podemos saberlo todo, navegando por internet. Y comprar al momento, si son productos de venta on line, o a posteriori, si hay que ir al punto de venta. Pero nuestros sentidos son muy puñeteros. Vas a trabajar, te llega el olor de café del “Bar Tolomé” y te pides uno solo. A mediodía, pasas por delante de la panadería “Pan Ticosa” y te compras uno de esos bollitos de sobrasada y queso que tientan desde el escaparate (entre decenas de sabores diferentes). De vuelta a casa acortas por la calle de “Estrada Varios” y ya entras bailando a probarte unos pantalones. De paso te impregnas de ese ambientador capaz de resucitar a un muerto (o marear a algún vivo). Aún tienes que pasar por el súper a comprar la cena de hoy. Improvisada, como casi siempre. Una promotora te ofrece un queso nuevo, y como tienes hambre, picas. Ya estás pensando en acompañarlo con un vinito. Te coges una cuña y ¡a la cesta! Vas a la nevera y una ensalada te regala una botellita de vinagre de módena. Aprovecharás la oferta. En el metro, de vuelta a casa, el móvil te salva del aburrimiento. Y piensas “Para sobrevivir, hay que estar on”. O no.